Mostrando entradas con la etiqueta Memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Memoria. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de agosto de 2015

Oftalmólogo Antón Beiras

Hoxe topéime no Paseo de Alfonso Xll, por frente da Oliveira, emblema da nosa cidade, ao amigo Julio Alonso.

Ven ao caso porque derivando na conversa, démonos coa memoria do oftalmólogo Antón Beiras, eminencia no tratamento e corrección do estrabismo.

Eran mediados os anos sesenta do pasado século, eu e o meu irmán, na compaña da nosa nai, pasamos longas horas na súa consulta de Policarpo Sanz agardando o efecto dunhas pingas que sempre me amolaban.

Recordo que nos deixaba xogar a fútbol no corredor para entreter a espera.

Naquela consulta había cadriños de Castelao pendurados da parede. Nun deles, dous labregos parolaban: Aos señoritos non lles gosta a choiva, pro góstanlle ben as patacas.

Antón Beiras falaba sempre en galego. Lembro tamén agarimosamente as súas enfermeiras Mari Carmen e outra moi noviña naquela altura, chamada Sili.

Antón Beiras, a maiores de bon médico e cirurxán, era inventor. Tiña trebellos da súa factura instalados na clínica. Pero o que lle deu sona foi a invención do chamado Vigoscopio.

A min víñame recoller a casa nun Citroën dous cabalos, no que levaba coellos operados da vista nunhas gaiolas, para o tratamento do estrabismo co Vigoscopio, no Colexio Fogar de San Roque, coido que por aquela da Caixa de Aforros Municipal de Vigo.

Alí traballaba, me parez, para o ilustre doctor algún especialista en electrónica da Escola da Armada.

Asemade o noso Antón Beiras era moi atento con todos e reteño na miña memoria unha situación na que unhas xitanas tentaban ser atendidas sen cita. Un pequeno balbordo, algo de liorta con Sili e Maricarmen.

De súpeto, a figura imponente do inesquecíbel Antón Beiras resolvendo a situación, dando atención inmediata a aquelas pacentes impacentes.

Un día a miña nai comentou que estaba moi maliño e xa non o volvemos ver máis. A morte levouno con presa.
Eran finais dos sesenta, quizáis o sesenta e oito.

Eu seguín tratamento do meu estrabismo co doctor Malvar Senra, quen para me animar agasallárame cun libro de contos ilustrado, entre os que recordo, non sei por qué,  Destripaterrones.

O doctor Antón Beiras deixóunos a todos moi atristurados e unha grande pegada na cidade de Vigo e na Comunidade Galega e científica.
Por certo, ¿onde se atopará o Vigoscopio? .

domingo, 28 de junio de 2015

Xosé Luis Bóveda

Era o ano 2000, no mes de Agosto, un dezasete, non un día calquera.

O lugar, a cidade do Lérez.

Nesa ocasión foime presentado por Gonzalo Gómez, Xosé Luis Bóveda, fillo de Alexandre.

Neses días Gonzalo, Xosé Luis e outros andaban a armar a Federación de Pensionistas e Xubilados da CIGA.

Despois dos actos de homenaxe e lembranza ao seu pai e ao esforzo comunal dos que loitaron polo Estatuto do 28 de Xuño de 1936 e a todos os represaliados polas armas alzadas, fomos ao Cafetín, na Alameda Pontevedresa.

Entoamos algúns cantos. E falamos. Falamos de que para o 2003 cumpliríase o centenario do nacimento do seu pai.

O que eu non sabía e que, daquela residindo en Pontevedra, para o 2003 habería de me topar en Puerto del Rosario, capital da Illa de Fuerteventura.

E que nese ano constituiríamos a Asociación Sociocultural Alexandre Bóveda Fuerteventura e que eu sería o seu Presidente.

Nese 2003 recuperaría o contacto dende Canarias con Xosé Luis e coñecería na distancia ao historiador Uxío Breogán Diéguez, quén traballaba arreo polo éxito do centenario.

Xa de volta a Galicia, e novamente a Pontevedra, no 2012 coñecería ao seu sobriño Valentín Bóveda, quén lle tomara o relevo, e dinamiza hoxe a Fundación.

Neste día de loito transmitimos as nosas condolencias á familia e desexamos que non pereza o esforzo de Xosé Luis por preservar a memoria do seu pai Alexandre.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Mercado da Laxe

Reemprendiendo la marcha de aquellos años sesenta y cinco y pico,  que nombraba asociados a mi infancia y preadolescencia, nos encontramos con un espacio emblemático ya desaparecido. Donde hoy se levanta el hotel Bahía estaba el Mercado da Laxe, pero más comúnmente la gente le decía La Plaza. Allí acudíamos los Domingos por la mañana a tomar las ostras al puesto de Cambeiro, próximo al despacho de Panificadora que regentaba mi abuela paterna. La Plaza da Laxe era un lugar de gran animación y concurrencia. Entre sus vendedoras recuerdo a aquellas cangueiras que descendían del barco con sus cestas hortelanas y de las que me llamaban mucho la atención las gallinas y conejos vivos que pugnaban por escapar de su cautiverio, tal vez barruntándose la cercanía de su último destino. Destino fatal que compartió la mismísima Plaza cuando fue demolida y sustituida por lo que a mí me pareció una enorme caja de mixtos alicatada, el Hotel Bahía. Vigo continuaba su carrera suicida.

domingo, 1 de marzo de 2015

Memoria de Vigo dos

En días pasados comentaba acerca de la degradación del entorno del Paseo de Alfonso de Vigo. Dos emblemas de ese espacio son La Panificadora y el Asilo de ancianos desamparados. En los años ochenta la primera y mediados de los noventa el segundo dejaron de cumplir su función. Aproximadamente dos y tres décadas transcurrieron respectivamente en estado de abandono de estos inmuebles. Entre ambos habrá apenas cincuenta metros. Su recuperación y puesta en uso resultaría de alto valor estratégico y patrimonial para la ciudad. Su ubicación e historia justificaría el estudio de viabilidad para que el Concello se hiciera con su titularidad, en un Plan a desarrollar y ejecutar en más de un mandato. Ello requeriría de una mayoría estable y suficiente que al menos enlazara dos legislaturas consecutivas bajo un pensamiento estratégico. La contigüidad o adyacencia de Panificadora a la Casa do Concello la haría especialmente útil para el traslado de algunas de las actuales dependencias municipales y el establecimiento de otras posibles. Asimismo, al igual que el Asilo, su proyección a la Ría, aún como mirador urbano, le otorga un gran significado,a mayores de otros de preñez histórica. Y todo esto en apretado conjunto de proximidad física. A día de hoy y desde lustros los antedichos espacios son auténticos estercoleros que afean el corazón mismo de la ciudad, desde la pendiente de Cachamuiña del Campo de Granada hasta el Barrio del Cura. A las puertas del 24 de Mayo habrá ojos y oídos para esta situación o seguirán viendo gigantes donde sólo hay molinos de viento esta desnortada oposición, en algún caso extraconsistorial, que tienen como monotema la expulsión del actual regidor?. A modo de epítome enunciar que sin la elaboración de alguna figura de planeamiento específico para este asunto nada sería posible y ello lleva anexa una clara vocación y voluntad política de amor a Vigo. Lo veremos?

sábado, 21 de febrero de 2015

Vigo en la memoria

Eran los años de Rafael Portanet en Vigo, segunda mitad de los años sesenta en su mayor parte. Quiso el destino que el septenio transcurrido entre 1965 y 1972 abarcara entre mis siete y catorce años de edad. También quiso el destino que transcurrieran mis correrías de niño y de preadolescente en el Campo de Granada, Callejón del Estrecho, Rúa de Santiago, Paseo de Alfonso, Falperra, Rúa Cachamuiña, Ronda de Don Bosco, Colegio Salesiano, O Castro y algunas escapadas a Rúa Ferrería, Rúa Placer, Abeleira Menéndez, Bajada a Príncipe y así Porta do Sol y vuelta por Elduayen. Este recorrido, claro está, no agota los escenarios de mi infancia y menos aún los de la transición a la adolescencia. Pero si contextualiza lo que pretendo ir contando. Conozco de primera mano, por vivencia directa algunas de las siguientes estampas. Una de ellas es que donde se encuentra el adefesio ASEFAL había un magnífico mirador a la Ría de Vigo. Un mal día levantan el mamotreto mencionado y el mar desaparece. A mi modo de ver, desocupadas hace muchos años las plantas dedicadas a grandes almacenes, antes que apareciera El Corte Inglés por Vigo, que allí tenían los Seguros La Fe S.A. (ASEFAL al revés), y quedando ocupadas las plantas superiores sólo por algunas familias, debiera contemplarse rescatar ese espacio para disfrute público o al menos una ocupación menos invasiva que despejara la visión del mar. Este mirador quedaba
por frente de la droguería La Única, a unos pasos de la Cafetería Tropical y del Símbolo de Vigo, EL OLIVO.  Veremos en sucesivas entregas como en unos pocos centenares de metros y en no más de 45 años se produjo la destrucción, alteración de un entorno urbano de altísimo valor patrimonial. Vale la pena intentar su recuperación? .

viernes, 9 de enero de 2015

PANIFICADORA de VIGO

Acabo de visitar la exposición que la OVEP, en colaboración con el Concello de Vigo, tiene montada hasta el día 11 de Enero. Su asunto es la recuperación y transformación del espacio e inmueble de la antaño Panificadora. Para ello despliegan un conjunto de paneles que a, modo de macro fichas, nos muestran ejemplos cosmopolitas de rehabilitación de patrimonio industrial con nuevos usos. A la entrada o a la salida, que lo mismo da, se ofrecen dos libros para que el visitante pueda aportar sugerencias al proyecto. En mi caso, ofrecí dos principales. La primera, que tras adquisición municipal, tenga por destino albergar dependencias que hoy se encuentran en el adefesio de la torre del concello, lo que permitiría limpiar el sky line litoral, mediante la pertinente demolición de la antedicha torre, salvando el resto del inmueble del edificio consistorial. La segunda sugerencia, la conversión en un magnífico mirador, en distintos niveles, de las Islas Cíes y del conjunto de nuestra Ría. Todo esto no sería óbice para la compatibilización con usos múltiples, más allá de los señalados. Todo esto dentro de un plan más ambicioso de intervención de lo que otrora fuera Campo de Granada, que no Plaza del Rey (habría que recuperar el nombre), y de la Rúa de Santiago y Callejón del Estrecho, relacionando refencialmente EL CASTILLO DE SAN SEBASTIÁN, CASA DO CONCELLO Y PANIFICADORA, triangulando un espacio perimetrado en base a esos puntos. En todo caso, mis felicitaciones a los organizadores y patrocinadores de esta iniciativa. Y que cunda.

martes, 30 de diciembre de 2014

Retazos de memoria.

En el pórtico del nuevo año 2015 quiero traer a presencia uno de los espacios de convivio más entrañables a mi memoria.

Hoy, víspera de fin de año, ya anochecido, en el torbellino de la Porta do Sol de Vigo, anegado de luz navideña, giré la vista a la Travesía de la Aurora y volvieron a mí los recuerdos de la Taberna de la Viuda.

Por unos momentos se disipó todo aquello que me envolvía y aparecieron las sombras del pasado en gesto risueño, las horas idas tornaron y sonaban las voces amigas, por momentos en canto, revueltas o cruzadas con la música de conversaciones en alturas diversas.

La Viuda fue puerto de refugio y encuentro para itinerarios que se iniciaban en cualesquiera de los barrios de nuestro Vigo, siempre anclada al costado de la Porta do Sol, perpendicular al arranque de la Calle del Principe.

La Viuda, antaño Casa Felipe, guardaba pasos de nuestros abuelos, de un caminar que arrancaba de los años veinte del pasado siglo.

Aún nos queda con vida, y por muchos años, de la familia que la regentó, Adolfo Lareo.

Todos pagamos el tributo de las horas, pero por Navidad parecen apuntar brotes aquellas vividas.

Si vienen por Vigo pregunten por la Taberna de la Viuda, tal vez tengan suerte y se encuentren por las calles a alguno que les pueda contar.

Sino, esperen al milagro de la Navidad.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Rasgar el velo del 72

En pasados días nos congregamos, algunos más o menos partícipes, en aproximación de efemérides a hechos ocurridos en las calendas del 72 del precedente siglo.
Tal es el caso, que aquí quiero reseñar, la discrepancia alrededor de la lectura del Manifiesto que el conductor del acto Xurxo Rodríguez hizo. En el citado Manifiesto se omitía referencia alguna a las siglas PCE-CCOO, pero en el encabezado del Manifiesto y aún del encuentro mismo se hacía apelativo de rupturistas, así en plural, a las esquerdas fogueadas en los combates de aquellos días. Y rupturistas también con la línea carrillista del PCE- CCOO. Porque del 72 no salimos como entramos y esto es lo importante y lo que le da actualidad política a lejanos hechos de hace 42 años: los rompimientos y torceduras en el seno de las izquierdas y la disputa en el MO ( Movimiento Obrero) de la hegemonía del PCE. Y en eso estamos: 1972-2014. Memoria e Historia, manantiales incesantes, fecundos de porvenir.

lunes, 25 de agosto de 2014

Esquerdas rupturistas de Vigo 72.

Corría o ano de 1972, era na cidade de Vigo. Aquel ano duas vagas principais no movemento obreiro farían tremer os alicerces do Vigo proletario. A primeira, arredor da factoría CITROËN e na Primavera. A segunda, tralos mortos de Ferrol, callou polo mes de Setembro e achegouse a movemento insurreccional da Cidade Total, bisbarras inclusas das duas orelas da ría. Estes acontecementos, que foron o ACONTECEMENTO da década dos setenta do pasado século, fixeron agromar unha cohorte de esquerdas rupturistas.
Rupturistas co reformismo hexemónico do carrillismo no movemento obreiro e co que se agardaba para a sucesión do franquismo sen Franco. Después de Franco Qué? , Carrillo dixit no epígrafe do tíduo dun libro de aquel tempo. Nos limiares e no ronsel das airadas folgas de 1972 agromaron vangardas varias do Movemento Obreiro, así tales que, senlleiramente ORGANIZACIÓN OBREIRA, en enfrontamento directo coas consignas claudicantes de París, emeeles varios, troskos, permeabilización da clase obreira á reivindicación nacional galega ( fronte obreira da UPG, SOG, GALICIA SOCIALISTA. ..). A esta altura de 2014, nun ciclo kármico e dialéctico voltamos falar de esquerdas rupturistas: procesos constituíntes, lecturas e praxes alleas ao bipartidismo, rexeneración democrática, República das ideas e dos fins .En resumo MEMORIA COLECTIVA da nosa historia para mudar de ciclo. Con estes obxectivos darémonos cita o 22 de Novembro, Sábado, no Sanatorio do Alba, acompañados de Fernando Martínez Randulfe e a súa compañeira Elvira Landín Aguirre, aos que lle rendiremos tributo de gratitude pola súa entrega a defensa dos traballadores, das libertades nacionais e de toda caste de dereitos agora e outrora preteridos. Con esta presencia queremos epitomizar ou facer síntese de amplas xeiras históricas de resistencia e anceios rupturistas. Nas esquerdas sempre. Vigo de salitre e metal, neste periplo das ribeiras de 1972 ata os areales de 2014. Saúde e lume.

jueves, 17 de julio de 2014

Trotsky y la impostura

A algunos diósenos otrora por el empeño de declararnos de filiación trotsquista, en la creencia de ser aquella a fuer de revolucionaria profesar honesto. Algo así como cuarenta años después, se publica un libro de autoría colectiva, que pretende recuperar la memoria añosa de aquél tiempo. Pués, pasen y vean, como se decía en el mayor espectáculo del mundo. Parafraseando la cantiga irlandesa Molly Malone, en la bonita ciudad de Vigo, que yo digo de salitre y metal, tendremos un acto de impostura y escarnio con la presentación del susodicho libro, sin ofrecer otra opción que un contrato de adhesión a quienes velamos armas en tan noble milicia, cebando o tentando el egotismo de alguno. Ese acto usurpador, en el que se nos reserva el ultrajante papel de espectadores de nuestras vidas, escenificadas por bufones cortesanos de la villa y corte villana, será jaleado con una elocuente y tronante ventosidad del mismísimo trasero de Trotsky. Agur y a la mar a remar hasta superar Cies. Y que nos sigan.

jueves, 26 de junio de 2014

Evocación brumosa

En horas de alta madrugada fui transportado por un mal viento a una noche de galerna de hace más de treinta años. Ascendía mi particular Gólgota de todo un día de libaciones, probablemente iniciadas en la Viuda, en amena varia compaña aunque no santa, procedente del Almas Perdidas con escala para reponer en el Bayona. Cuando más arreciaba la tormenta y descargaba el aguacero alcanzamos el Paseo de Alfonso, justo al pie del Olivo, emblema de la ciudad. Por detrás de las Islas Cíes, la galerna encendía pirotecnia, cual si de los festejos de la villa marinera de Bouzas se tratase. Era esa hora vacilante en que día y noche se confunden de no ser porque aquella noche estaba llamada a no amanecer para alguno. Tras despedirme , a mi espalda,  un golpe seco me volvió a la consciencia, no giré la cabeza, al momento desperté con la sensación espesa de la resaca de un mal sueño.